Seguidores

HOMENAJE PÓSTUMO A D. CLAUDIO NOVELLA SÁNCHEZ BENEFACTOR DE LANDETE Y DE LOS PUEBLOS DEL MARQUESADO DE MOYA.PDF DESCARGABLE

 

Mariano López Marin. Cronista Oficial de Salvacañete y Moya (Cuenca).Coordinador en su última etapa  de la Revista Moya de la Asociación de Amigos de Moya. Coordinador del Centro de Estudios del Marquesado de Moya (CEMOMA). Investigador de la historia, aspectos etnográficos  y patrimoniales de Salvacañete y de los pueblos. del Marquesado de Moya .Conferenciante y escritor. Pedro Villar López. Maestro jubilado y escritor. Antiguo alumno del  Instituto de Landete. Ricardo Collado Varea. Abogado y escritor. Distintos antiguos alumnos y profesores de la Asociación de Antiguos alumnos y profesores de Landete. Todos ellos cursaron importantes carreras universitarias y algunos tuvieron cargos en las administraciones  autonómicas de la Comunidad Valenciana, de  Castilla La Mancha y a nivel nacional. La estancia en Landete les influyó mucho y guardan hermosos recuerdos de su paso por aquí, tanto del Colegio Andrés de Cabrera como del instituto  y su profesores  como de la gente de Landete.


Imágenes de D. Claudio Novella Sánchez en distintas épocas de su vida facilitadas. Pedro Villar López. Muchas gracias.

De bien nacidos  es ser agradecidos y con la figura señera de D. Claudio Novella Sánchez, una persona nacida en Garcimolina (Cuenca) en 1919, pero muy unida a Landete, a la Serranía Baja de Cuenca  y a la  provincia  y ciudad de Cuenca, hay que serlo por su entrega en cuerpo y alma a Landete como benefactor cultural, educativo y social de esta población, la más grande de esta comarca.

Igual que he escrito  homenajes  a diferentes personalidades de Moya y su Marquesado,  publicados  en la Revista Moya de la Asociación de Amigos de Moya o en algunos de mis blogs, entre ellos al misionero de Landete, Fray Domingo Coronado” que da nombre a la Biblioteca Municipal de Landete y a una calle de esta localidad, pretendo hacer con D. Claudio Novella Sánchez porque hizo muchas cosas por Landete, entre ellas todas las gestiones para la creación del Instituto de Landete y el Colegio “Andrés de Cabrera” como residencia estudiantil

Estuvo de secretario del ayuntamiento de Landete desde 1945. año en el que  aparece su nombre en la lista de la Dirección General de Administración Local[1] , con fecha  31 de julio de 1945,transcribiendo relación de Secretarios de Administración local de 3ª categoría, con el número obtenido de puntuación a nivel nacional, siendo el 207 de 709 admitidos.

Desempeñó su cargo de Secretario de 2ª categoría del ayuntamiento de Landete (Cuenca)  con carácter interino, según orden del Ministerio de la Gobernación y de su Dirección General de Administración local  de fecha 9 de agosto de 1955.[2]

En 1961 aparece su nombramiento como secretario de 3ª categoría del ayuntamiento de Landete por resolución de La Direccion General de Administración Local por la que se transcribe relaci6n de nombramıentos interinos de Secretarios y Depositarios de Fondos de Adminisistraci6n Local con fecha 12 de junio de 196 firmada por su Director General José Luis Moris y publicada en el Boletín Oficial del Estado nº 145  con fecha 19 de junio de 1961[3].

El 11 de junio de 1974 aparece en el Boletín Oficial del Estado el cese de D. Claudio Novella Sánchez[4] como subjefe provincial del Movimiento en Cuenca, cargo que ocupó  durante varios años.

En Landete vivía con su madre  en una casa situada  enfrente de la antigua hermandad de Labradores y Ganaderos, La Sindical,, en la calle  Matías Valero, donde actualmente está el supermercado de Coaliment, antes supermercado Mª Luz propiedad de Mariano “El Mata “cuando se puso en marcha y cuando se jubiló lo regentó su hijo Mariano, el mayor de cuatro hermanos

A finales de la década de 1950, siendo alcalde de Landete, movido por su pasión por la cultura y la educación, y ayudado por varios vecinos de la localidad, el anterior  alcalde D. Miguel Herranz Benjamín Malavia, Gustavo Mínguez y otros que adelantaron su dinero para costear las obras  del edificio que albergaría  el instituto de Landete, echaría a andar este nuevo centro educativo. Se situó en la Calle del rio,4, en el mismo  edificio que está ubicada  actualmente , enero de 2025,el Centro Residencial “FuenMaría” delante del cual se construyó el colegio de la localidad , dando vista a la calle Nicolás Peinado.

D. Claudio Novella se movió en Cuenca y en Madrid para hacer realidad su proyecto de crear un instituto en Landete. Como nos cuenta un antiguo alumno de este instituto, Ricardo Collado Varea[5], natural de Garaballa, y que inició sus estudios de bachillerato  el año que se inauguró dicho centro educativo:Las condiciones son muy ventajosas ya que, no hay que pagar nada y los alumnos estarán internos con una beca que cubre todos los gastos. Es más, me dijo que la beca es para cuatro años. Han creado una residencia para los estudiantes y tiene el compromiso de cubrir todos las plazas para que en Cuenca y en Madrid vean que el proyecto de crear el Instituto ha sido un acierto”.

Para comunicar  que se iba a poner en funcionamiento un instituto de Enseñanza Media en Landete y reclutar alumnos para el mismo D. Claudio Novella, como buen secretario de ayuntamiento que era envío cartas no solo a pueblos del Marquesado de Moya donde tenía bastantes influencias, si no también a toda la provincia de Cuenca, a Segovia, a Teruel, a Navarra, a Cádiz y a otros muchos lugares. En Cuenca  echó mano de los alcaldes y de los curas de los pueblos para que transmitiesen su mensaje a los maestros y a sus alumnos, para que estos informasen a sus padres.A  mediados del mes de septiembre[6], una mañana, antes de la hora del recreo, vinieron a la escuela el Señor Alcalde y el Señor Cura, hablaron con el señor Maestro y, después, el señor cura que tenía el don de la elocuencia nos habló diciendo.

“—Tenemos buenas noticias para todos, se ha creado un Instituto de Enseñanza Media en Landete. Los estudios que recibirán los alumnos, por las mañanas, son: El bachillerato elemental y el superior. Por la tarde habrá varios cursos de formación profesional. Dependiendo de los conocimientos que tengan los alumnos. Una comisión de profesores los calificará y estudiarán el curso de formación que ellos decidan. Informar en vuestras casas y los que estén interesados que pasen por el ayuntamiento, el Señor Secretario les dará más información

            Nada más empezar su funcionamiento llegaron alumnos de toda la Serranía Baja de Cuenca, de todos los pueblos cercanos  acudiendo a clase algunos de los alumnos y alumnas en bicicleta desde Santo Domingo de Moya, Los Huertos de Moya, Fuentelespino de Moya  y Talayuelas. También llegaron alumnos de pueblos del antiguo Marquesado de Moya, desde Salvacañete a Valdemorillo, desde Zafrilla hasta Aliaguilla, Casillas de Ranera,  Garaballa o Mira. Fue tal el éxito del instituto de Landete que aquí vinieron a estudiar alumnos  y alumnas de toda España, de Andalucía, de Castilla La Mancha,  de Segovia, de Navarra y de otros lugares. Se construyó una residencia de estudiantes en el lugar donde está actualmente el Centro de Salud de Landete, al final de la calle de D. Nicolás Peinado. Y como no podían alojarlos a todos en la residencia de estudiantes, por la altísima demanda de plazas, se alojaban también en casas particulares a pensión, en la Casa de “Las Palacinas “un caserón enorme  situado enfrente de la antigua oficina de la Caja de Ahorros de Cuenca, en la actualidad de Unicaja banco  en la calle Nicolás Peinado ,9   y en otras muchas. En sus años de apogeo en las décadas de 1960 y 1970 llegó a tener más de 400 alumnos llegados de lugares tan distantes como Valdemorillo Sierra, Valera de abajo, Jerez de la Frontera (Cádiz) o Guinea Ecuatorial. De este último país conocí yo a Benjamín y a otro paisano suyo, cuando ambos  hacían el curso preuniversitario en el Instituto Alfonso VIII de Cuenca  en el curso 1967-1968 y yo estudiaba segundo de bachillerato. Habían estudiado el bachillerato elemental y superior  en Landete.

Para este trabajo he recurrido a compañeros  y amigos que estudiaron en el instituto de Landete  y estuvieron alojados en el Colegio “Andrés de Cabrera” para que me facilitasen información. Ha sido muy  útil la proporcionada por mi amigo Pedro Villar López, de Valdemorillo Sierra, que estudió bachillerato en Landete, igual que dos hermanos suyos más, Ernesto y Alfonso, este último compañero y amigo mío en la Escuela de magisterio de Cuenca y además casado con una landetera como yo. Pedro
Villar López estudio magisterio en Cuenca  y despues ha ejercido su profesión en Valencia. Ahora se dedica a la investigación histórica como yo.  Le prologué su libro dedicado a la historia de Valdemorillo “Valdemorillo Sierra historia de una existencia humilde”. A mi petición de colaboración no solo me envió un artículo  con la biografía de D. Claudio Novella, a la que él y toda su familia están muy agradecidos, sino que también me envió dos revistas editadas por la Asociación de Antiguos Alumnos y Profesores del Instituto de Landete, una con motivo de su décimo aniversario en 2013 y la otra con motivo de los 100 años del nacimiento de D. Claudio Novella en 2019,  de la  cual  he extraído muchas informaciones que os las transmito tal  y como se publicaron en esta revista. Los miembros de dicha  asociación se han reunido muchas veces en Landete, desde 2004, año de su creación, en el Hotel Moya de la localidad. Y uno de los años colocaron una placa de agradecimiento  a D. Claudio Novella y al pueblo de Landete,  en la entrada de la Casa de Cultura de la localidad.

BIOGRAFÍA DE D.CLAUDIO NOVELLA SÁNCHEZ

Pedro Villar LópezNatural de Valdemorillo Sierra.Estudió  bachillerato en el instituto de Landete y estuvo alojado  en el colegio Menor “Andrés de Cabrera” de dicha localidad.al igual que dos hermanos suyos más.Maestro jubilado y escritor, autor de tres  libros y de varios artículos.


Imágenes de D. Claudio Novella Sánchez en distintas épocas de su vida facilitadas. Pedro Villar López. Muchas gracias,

Respuesta de Pedro Villar López a mi petición de  su  colaboración en este trabajo de homenaje póstumo a D. Claudio Novella Sánchez. Muchas gracias.








ARTÍCULOS DE LA INAUGURACIÓN DEL  COLEGIO MENOR ANDRÉS DE CABRERA DE DICHA LOCALIDAD PUBLICADOS  EN  EL DIARIO DE CUENCA POR LOS PERIODISTAS FERNANDO ÁLVAREZ   Y JOSE LUIS MUÑOZ.[1]

[1] Revista nº 10 de la  Asociación de Antiguos Alumnos y Profesores de Instituto de Landete. Verano 2013.








Asistentes al acto de inauguración del Colegio Menor “Andrés de Cabrera” de Landete







Imágenes del ayer  y del  hoy del Instituto de Landete  y del Colegio Menor “Andrés de Cabrera”.





VIVENCIAS DE ANTIGUOS ALUMNOS DEL INSTITUTO DE LANDETE

Ricardo Collado Varea.

Es abogado jubilado y escritor. Natural de Garaballa (Cuenca) de donde fue alcalde. Tuve ocasión de conocerlo el pasado mes de junio de 2024, en Valencia, cuando presentamos el LVI Septenario de Moya  en la sede de las Casas Regionales de Castilla la Mancha donde presentó el reglamento de los festejos populares de Garaballa a lo largo del año, realizado cuando él fue alcalde. Se lo ofreció también a Fernando Sánchez, alcalde de Moya. Escribe muy bien, es asiduo a los actos literarios que se organizan una vez al mes  en esta sede de las de las Casas regionales  de Castilla la Mancha en Valencia. En Crónicas de la placeta incluye relatos de niño y de joven sobre la vida de Garaballa y sus vivencias personales...

Crónicas de la placeta

XXXI.- El instituto[1]

Ya había empezado la escuela, de nuevo, los amigos nos veíamos todos los días. La temporada de baño en las aguas del río se había terminado. Otra vez seriamos sometidos a la necesaria tortura del jabón y del estropajo frotando nuestras rodillas y tobillos. Invariablemente, todas las mañanas, al levantarnos teníamos que pasar por el palanganero, lavarnos la cara, peinarnos mirándonos a aquel  espejo, redondo, tan limpio que colgaba de un clavo en la pared, junto a las cantareras.

Desayunábamos, lo que había, más bien no era desayuno, era comer buenamente, un trozo de pan negro con  un pequeño racimo de uva, manzana, medio bolo de chocolate. A veces, un poco de jamón, longaniza o morcilla de cebolla. Todo ello compartido con los miembros de la familia. Las partes de los alimentos ajustadas y a la hora de meter la mano en el plato, había una norma. Mi madre ponía el plato en medio de la mesa, una mesa pequeña, redonda, sentados a su alrededor, todos llegábamos al mismo.

 Ella, con mucho cariño, separaba las partes acercándolas a cada uno de nosotros. Sin ningún género de dudas, cada uno sabíamos cuál era nuestra porción. Cuando ella lo indicaba cogíamos, con la mano, nuestra parte. Si era fruta la comíamos con el pan. Si era otra cosa la poníamos sobre el trozo de pan (En mi pueblo se llama cacho de pan) Arrancábamos, con la mano, un trocito de corteza y la colocábamos encima de la mezcla, debajo del dedo pulgar, haciendo un poco de fuerza para que la mezcla no se cayera al suelo al morder. Y así, en unos momentos, visto y no visto, para adentro, ¡estaba tan bueno! Cogíamos el libro y la libreta, con el lápiz y en un santiamén nos plantábamos en la calle. En el trayecto nos juntábamos todos los alumnos que madrugábamos, otros iban con retraso.

A  mediados del mes de septiembre, una mañana, antes de la hora del recreo, vinieron a la escuela el Señor Alcalde y el Señor Cura, hablaron con el señor Maestro y, después, el señor cura que tenía el don de la elocuencia nos habló diciendo.

—Tenemos buenas noticias para todos, se ha creado un Instituto de Enseñanza Media en Landete. Los estudios que recibirán los alumnos, por las mañanas, son: El bachillerato elemental y el superior. Por la tarde habrá varios cursos de formación profesional. Dependiendo de los conocimientos que tengan los alumnos. Una comisión de profesores los calificará y estudiarán el curso de formación que ellos decidan. Informar en vuestras casas y los que estén interesados que pasen por el ayuntamiento, el Señor Secretario les dará más información.

 La noticia corrió como la pólvora, en todas las casas se recibió como una bendición. Muchos padres pasaron por el ayuntamiento para hablar con el Señor Secretario, este, les dio toda clase de información sobre el asunto. Algunos de mis amigos, junto con sus padres, fueron a Landete y solicitaron entrar al Instituto para cursar los estudios ofertados. Otros nos quedamos con las ganas porque en nuestras casas no había posibles.

En mi caso además de no tener posibles tenía que ayudar a mi madre. No dejaba perder ningún  trabajo que me ofrecían para llevar algo de dinero a casa. Así pasaron los días hasta que el Señor Alcalde, una tarde, se presentó en la placeta a la hora en que mi abuelo leía el diario. Yo estaba con él y leía las hojas de la separata del diario. Cuando llegó, mientras saludaba a mi abuelo, fui corriendo a sacarle una silla. Una vez sentado, mi abuelo le preguntó.

Hombre Joel (Así se llamaba el Señor Alcalde)  ¿Qué te trae por mi casa?

—Pues verá tío Sabino, se habrá enterado que han abierto un Instituto en Landete. Ha sido una suerte para toda la comarca de la Serranía Baja su creación. Ayer estuve en Landete hablando con su amigo Don Claudio, el alma del proyecto, me preguntó por Usted y me preguntó si no tendría algún nieto que quisiera cursar estudios en el nuevo instituto. Las condiciones son muy ventajosas ya que, no hay que pagar nada y los alumnos estarán internos con una beca que cubre todos los gastos. Es más, me dijo que la beca es para cuatro años. Han creado una residencia para los estudiantes y tiene el compromiso de cubrir todos las plazas para que en Cuenca y en Madrid vean que el proyecto de crear el Instituto ha sido un acierto. Han venido alumnos de muchas partes de la provincia, incluso de fuera. Me dijo que aún quedan unas plazas por cubrir. Yo le hable de Ricardo y él me recomendó que viniera a hablar con Usted. No tendrá que pagar nada y además estará cuidado y alimentado todo el curso. Es cuestión de hablar con su madre y entre Ustedes decidirlo. Caso de aceptar, solamente tienen que ir a Landete, presentarse en el Instituto que es un edificio nuevo a la entrada del camino de Moya. Lo recibirán con los brazos abiertos. Le harán un pequeño examen, para ver su nivel de conocimientos, si lo pasa será aceptado. No demoren tomar la decisión, el curso ya ha empezado y yo —Dijo hablando despacio— les he dicho que irá.

 Mi abuelo no podía dar crédito a cuanto nos había dicho el Señor Alcalde, yo sentí una especie de cosquilleo que no sabía definir. Después de darle las gracias antes de que se marchara de nuestra compañía, al quedarnos solos me dijo.

—Ricardo, ¿has oído lo que nos ha contado el tío Joel?

—Si abuelo, lo he oído.

—Y ¿Qué piensas?

—No sé, abuelo, me gustaría pero ya sabe que no podemos, tengo que ayudar a mi madre.

Mi abuelo me miró con ternura, como queriendo quitarme algún peso de encima y me dijo.

—Si te admiten  en el Instituto, que te admitirán, ya sabes lo que tienes que hacer. Estudiar hasta que te sepas y comprendas las lecciones. Ser como eres, responsable, buen compañero, respeta a los maestros y atiende con todos tus sentidos sus enseñanzas. Ayuda a los compañeros que te lo pidan y procura no hacer daño. Tú no has salido de tu casa y ahora estarás solo. Todo dependerá de ti. Cuida los libros y las libretas, ellos serán tu fortuna. Lo que no entiendas se  lo preguntas a los maestros con respeto y humildad. No seas pesado y si sabes las cosas, no presumas de ello.  Lo que tienes que hacer es, hacer  bien los exámenes. Elige tus amigos, que sean como tú, no te dejes deslumbrar por los que alardeen. Tus amigos tienen que ser como tú, sencillos. Además, como vendrás a vernos algún fin de semana, ya me contarás lo que haces y cómo llevas los estudios. Te harás un hombre de bien, ya lo verás.

 Crónicas de la placeta

XXXII.- Yo, estudiante[2]

Mi madre, me compró dos pantalones largos, uno de pana y otro de paño, una chaqueta también de pana, un jersey de lana, dos camisas, dos mudas y unos zapatos. Creo que se gastó toda la fortuna de la familia. Sorprendentemente, mi madre, siempre tenía un pequeño remanente de dinero por si acaso y claro, esta vez había llegado ese por si acaso. El tendero hizo dos paquetes con papel de envolver y los ató con bramante para que los pudiéramos llevar con cierta comodidad aunque, al rato, el bramante se clavaba en la mano.

Llegamos a casa de la tía Leonarda, rayando la una de la tarde, al vernos se alegró mucho y después de darle, mi madre, la explicación y hacerle la petición oportuna, acepto tenerme en su casa, como pupilo, encantada. Toda la familia estaba contenta de saber que iba a estudiar. El Instituto estaba cerca de la casa, a escasos doscientos metros. Todo encajaba como las piezas de un rompecabezas.

 Comimos con la familia y mi madre se despidió, tenía que volver al pueblo desandando el camino de Moya. Como los días se iban acortando teníamos miedo a que se hiciera de noche antes de llegar a Garaballa. La acompañé hasta más allá de las últimas casas del pueblo, hasta donde se terminaban las eras y los pajares. Allí mi madre y yo nos abrazamos en silencio, ella dio la vuelta y empezó a andar. Yo estuve un rato viéndola, es un decir, como su figura se hacía cada vez más pequeña, al final dobló el recodo del camino y se perdió de mi vista.

Regresé a  casa de la tía Leonarda y el tío Nemesio, Rezando y pidiendo que mi madre llegara bien al pueblo. Cuando pudiera iría andando a verlos,  Andar era y es el  medio de transporte más antiguo de todos los conocidos. (Entonces no había, bueno no teníamos, otro medio de locomoción. Tampoco teníamos teléfono, eso sí, nuestro pensamiento era más potente que los nuevos móviles 5G de hoy en día)

 A media tarde fui al despacho de Don Paco[3] y allí me facilitó el material necesario para empezar el curso. Con una hoja doblada en cada uno de ellos me señaló las lecciones que ya se habían impartido en las clases. Me dijo que  tenía que estudiarlas por mi cuenta y ponerme al día lo antes posible.  Por la inicial de mi apellido me colocaron en el primer grupo o grupo A, habían seguido el criterio organizativo del abecedario. Al día siguiente, temprano, empecé mis estudios de forma oficial. También conocí a los profesores y compañeros de clase. En el recreo me junté con mis amigos del pueblo y estos me presentaron a otros chicos de los pueblos cercanos. Entre todos me pusieron al corriente y se ofrecieron a ayudarme en todo lo que me hiciera falta.

 Yo estaba deslumbrado, tantos chicos y chicas juntos no los había visto nunca. Poco a poco me fui  integrando en aquel perfecto engranaje y pasada una semana era uno más. Eso sí, procuraba ir hecho un pincel, siguiendo las indicaciones de mi madre. Cuidaba la ropa, como si fuera un tesoro, que  lo era. Si llovía, intentaba no pisar el barro (Las calles, como las de todos los pueblos, eran de tierra y al llover se convertían en arroyos colmados de tierra mojada que arrastraba el agua al correr formando caballones de barro).

La ropa y los libros eran mi hacienda. Por las tardes fui  asignado, por la junta de profesores para hacer el curso de formación profesional con el nombre de “Capaz Mecánico Agrícola” había otros cursos más técnicos o de otro rango pero a mí, este, me gustó desde el principio.

 Tenía como profesor A Don José y al Señor Ñato, como maestro de taller. Dos genios en sus respectivas materias. El primero era joven, procedía del campo Salmantino, a mis ojos el perfecto caballero, andaba recto, tieso, con sus Botas altas de cuero legítimo. Su semblante era serio aunque, alguna vez, se le escapaba una sonrisa que dio como fruto enamorar a una profesora. Se hicieron novios y luego se casaron.

El Señor Ñato, mecánico donde los haya, conocedor de todos los secretos de la mecánica, propietario del taller mecánico más completo que he conocido, chofer y empresario cuyos camiones transportaban la madera que se cortaba en los montes de Moya. Organizó el taller de prácticas en los bajos del Instituto.

 El Señor Ñato, nos llevó a su taller y allí, empleando un quinal o grúa de cadenas que  nos sirvió para levantar y  montar, en un carro de varas, el motor  MAN de un camión suyo. Según nos explicó, después, este motor se había parado de puro viejo. Unos cogidos de las varas, otros empujando desde la parte de atrás, con  muchos trabajos, conseguimos llevar el motor hasta los bajos del instituto, lo entramos  y lo colocamos en un banco de trabajo que, previamente, habíamos montado. Siempre con la ayuda y asesoramiento de nuestro maestro.

 Durante todo el curso, el capítulo de mecánica se centró en desmontar, ajustar, montar y poner en funcionamiento el enorme motor. No podía imaginar la cantidad de piezas que componen un motor de explosión de gasolina. Ni la cantidad de herramientas que hacían falta para ir desmontándolas. Estaban colocadas por su especialidad en paneles colgados en la pared. Cada vez que usábamos una, al terminar la tarea, las dejábamos en su sitio, limpia como una patena para su uso posterior.  El orden, la limpieza y, sobre todo, la memoria para saber el nombre y donde estaban colocadas en los paneles, eran primordiales.

  Durante todo el curso, en el taller, estuvimos dedicados a limpiar, desmontar el motor pieza a pieza, dejándolas por orden con sus referencias escritas en etiquetas, ajustar todas las piezas de forma artesanal, es decir a mano. Montarlo todo y finalmente poner el motor en marcha dándole al botón de arranque. Antes, para que los gases de la combustión no nos intoxicaran, hicimos, relevándonos, un agujero en el muro de hormigón para sacar al aire libre la tráquea o tubo de escape por el que salía el humo. Sería largo y tedioso (Para algunas personas, para otras es apasionante) hablar o señalar cada una de las piezas que pasaron por mis manos. La verdad es que era un mundo, un  mundo perfecto. Todo encajaba, con suavidad, sin golpes ni malas maneras, todo engrasado, el milagro de la mecánica y  la sabiduría del maestro Señor Ñato, que nos guio en aquella extraordinaria aventura, hicieron posible que el motor funcionara. Cuando esto ocurrió, fue una fiesta.

  ISMAEL MARTINEZ RUIZ. ALIAGUILLA

Psicólogo, orientador, abogado e Inspector de Educación en Valencia. Fue Director Territorial de Educación. Con orígenes en Santo Domingo de Moya y Garaballa.

 JULIO HERNÁNDEZ SÁNCHEZ  Casillas de Ranera .Amigo de Ismael Ruiz y con el cual compartió vivencias.

  Recordamos aquellos años en el instituto como una época de crecimiento y descubrimiento. El clima frío de la zona nos hacía apreciar las estufas que Pedro, un señor amable, encendía todos los días con piñas y teda. El calor que desprendían era un alivio para nuestros cuerpos jóvenes.

 El profesorado, en su mayoría procedente de Valencia, era excelente. Su dedicación y pasión por enseñar nos inspiraron a aprender y a crecer. Compartíamos habitaciones en literas, lo que nos enseñó a ser compañeros y a compartir lo poco que teníamos. Recordamos las latas de atún que compartíamos, donde uno se ponía el atún y el otro se quedaba con el aceite, y al día siguiente se invertían los papeles.

 Aquel instituto nos abrió las puertas a un futuro mejor. Muchos de nosotros veníamos de pueblos pequeños y no teníamos las mismas oportunidades que los que vivían en ciudades más grandes. Pero gracias a la residencia y al instituto, pudimos acceder a estudios superiores que de otra manera no hubiéramos podido hacer.

 La residencia era un crisol de culturas y experiencias. Alumnos de Bilbao, Segovia y otros lugares de España se unían a nosotros, enviados por sus padres que tenían relación con el director, Claudio Novella. Coincidían dos sistemas educativos, el bachillerato superior y el BUP, lo que creaba un ambiente dinámico y a veces caótico.

 A pesar de las dificultades, encontramos tiempo para la diversión. Hacíamos huelgas de hambre y cantábamos villancicos todas las noches un mes antes de Navidad, a pesar de la oposición de algunos encargados del comedor. Celebrábamos las fiestas de Santo Tomás y se entregaban premios a los mejores alumnos.

 Aquel instituto y la residencia fueron fundamentales para nuestra formación como personas. Nos enseñaron a ser resilientes, a compartir y a aprovechar las oportunidades. Y aunque han pasado muchos años, todavía recordamos aquellos días con cariño.

 

BENJAMIN MALAVIA LOPEZ. LOS HUERTOS DE MOYA Y LANDETEMaestro jubilado y escritor autor de tres libros: Ha trabajado en Madrid. Reside en Arganda (Madrid).

Muchas gracias Mariano. Has tenido una iniciativa muy interesante. Sin duda, D. Claudio Novella se lo merece. De pequeño oía a mi padre decir que durante la Guerra Civil, D. Claudio salvo la vida a José Solís, el que tiempo después llegó a ser ministro de Franco.

Solís cayó herido en una batalla y D. Claudio se lo cargo a sus espaldas y logró salvarlo.

En mis tiempos de estudiante en Landete recuerdo con mucho cariño cuando D. Claudio nos daba alguna clase. Era para cubrir alguna sustitución.

Su humanidad, amabilidad,  trato personal, cercanía y profesionalidad eran sobresalientes.

 

ENRIQUE FERNÁNDEZ RESA .Presidente de la Asociación de Antiguos alumnos y profesores del Instituto de Landete y Director del mismo durante varios años.





























En recuerdo y homenaje a D. Claudio Novella Sánchez

 Mariano López Marín.Coordinador del Centro de Estudios del Marquesado de Moya con sede en la biblioteca pública municipal de Landete.Cronista Oficial de Salvacañete y Moya (Cuenca)

En este mes de febrero

de borrascas importantes

quiero dedicar estos versos

a una persona de buen talante

trabajador infatigable

en Landete pueblo galante

donde fue secretario de su ayuntamiento

y  alcalde con gran bagaje

trabajando por los demás

para que la cultura llegase

 a estas tierras de la Sierra Baja

a muchos otros lugares

de Cuenca nuestra provincia

y  de otras provincias colindantes

y a  otras muy lejanas

donde llegaron sus mensajes

podéis estudiar en Landete

donde se ha abierto instituto flamante

posteriormente también una residencia

para alojar estudiantes.

 

Hiciste un trabajo inmenso

querido Claudio Novella Sánchez

uniendo a todo un pueblo

en tareas importantes

tener un instituto de bachillerato

y una residencia de estudiantes

Colegio menor Andrés de Cabrera

que unió muchas voluntades

todo un pueblo que trabajó

para conseguir metas insuperables

padres que quisieron conseguir

que sus hijos mejorasen

con estudios en Landete

con becas del Pio inigualables,

profesores y educadores

que trabajaron de forma incansable

para una educación integral

de todos los estudiantes

que a estos centros venían

 de Cuenca y de todas partes.

Todo el pueblo colaboró

para alojar estudiantes

las casas fueron posadas

con ayudas  importantes.

La cultura llegó a Landete

con cientos de estudiantes

que cada año celebraban

Santo Tomás fiesta importante

a finales de enero

con actividades culturales,

actividades muy festivas

para todas las edades.

Esa fiesta de Santo Tomas

es tradición importante

en Landete y en su instituto

cada año con más bagaje.

 

Te dedicaste querido D. Claudio,

Claudio Novella Sánchez

con entrega total

a esta empresa que iniciaste

el instituto de Landete

y la Residencia de estudiantes

más bien varias residencias

porque pronto las llenaste

residencia junto a tu casa

otra junto al rio, la Verde llamaste

 y una tercera, la mayor

un acierto muy importante.

Estabas en contacto con los alumnos

en la residencia y en las clases

si faltaba un profesor

allí estabas tan campante

demostrando tu buen hacer

 y a todos agradarles.

Conocías  a todos los alumnos  y alumnas

y a sus familias de Cuenca y otras partes

y nunca faltaba tu palabra de felicitación

cuando alguien era buen estudiante,

escribías o llamabas a sus padres

para felicitarles y halagarles

como reconocen antiguos alumnos y alumnas

en sus escritos de homenaje.

 

Te conocían como el jefe

jefe muy importante

que gestionaba muy bien

y utilizaba sus enlaces

para el bien de los demás

 y esta institución tan importante

que fue el instituto de Landete

que tú  creaste

con esfuerzo y dedicación

toda una vida sin importarte

no querías nada a cambio

solo que Landete y demás pueblos prosperasen

con el instrumento de la cultura

que tú posibilitaste.

 

Viviste entregado a los demás

rodeado de amigos importantes

Miguel Herranz, alcalde como tú

de Landete  impresionante

Eliseo el cartero,

Dª Arsenia farmacéutica flamante,

Juan Blanco otro alcalde fiel

y la amistad y cariño de tus estudiantes

a los que mimabas con cariño

y les exigía esfuerzo constante

para labrarse un porvenir

y conseguir metas importantes.

¡Vaya si lo conseguiste

así lo demuestran en tu homenaje

que el año 2019 te hicieron

la Asociación de antiguos alumnos y estudiantes

del Instituto de Landete

 y de esa residencia flamante

Colegio Menor Andrés de Cabrera

por el que tú tanto  luchaste

tarea en la que uniste a todo un pueblo

en trabajo ilusionante.!

 

Jamás exigiste nada a cambio

y por esa tarea te esforzaste

Landete te dedicó una calle

por tanto esfuerzo constante

toda una vida entregada a Landete

y a todos sus estudiantes

que llenaron esa dos joyas tuyas

el instituto y la residencia de estudiantes.

Además hiciste muchas cosas más

en tu época de alcalde

alcantarillado y pavimentado

en cada una de sus calles

de este Landete en la Sierra Baja

lugar muy importante

que tú pusiste en el mapa

cuando llegaron alumnos de todas partes.

 

Hoy quiero  y queremos rendirte

este póstumo  homenaje

desde el Centro de Estudios del Marquesado de Moya

que actualmente  comparte

con la biblioteca de Landete

un lugar insuperable

centro de estudios y cultura

de estas tierras tan amable

tierras del antiguo Marquesado de Moya

a las que tu tanto ayudaste.

 

Es para mí un honor

con estos versos homenajearte

bien merecido lo tienes

por tu esfuerzo y tu talante

por todo lo que hiciste por Landete

y por todas las tierras colindantes.

Cada vez que vaya al cementerio de Landete

donde tengo familiares

haré una visita a tu tumba

para siempre recordarte.

No estudié en Landete

pero tuve compañeros y amigos importantes

que si estudiaron allí

y me transmitieron mensajes

de tu esfuerzo y entrega

por todos los estudiantes.

 

Querido amigo Claudio

Claudio Novella Sánchez

te ganaste el cielo

por todas tus actividades

en favor  de los demás

a las que con ímpetu  te entregaste.

Un día nos veremos en ese lugar

donde llegaremos en nuestros finales

y compartiremos vivencias

de todas nuestras actividades

que hicimos altruistamente

con entrega y con coraje.

Mariano López Marin.

Utiel, 15 y 16 de febrero de 2026

 

 

Imágenes de D. Claudio Novella Sánchez en distintas épocas de su vida facilitadas. Pedro Villar López. Muchas gracias,

 

 [1] Publicado en el muro de Facebook  del autor el 30-9-2021

[2] Publicado en  su muro de Facebook el 21-10-2021.Muchas gracias.

[3] Don Paco  era el maestro D. Francisco Vázquez Hoys que daba clases de matemáticas de las que era un experto

[1] Revista 145.,nº 22.Información profesional 1945., pag 710.Descargada el 1-1-2026 en https://revistasonline.inap.es/index.php/REALA/article/download/5798/5850

[2] Aparece este nombramiento en el Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara nº 101 de 23-8-1955. digitalizado de la biblioteca pública de Guadalajara, pag 1. Descargado de la Biblioteca Virtual de Prensa histórica (1-1-2026.Tambien aparece en Revista 1955,nº 82.Información profesional ,pag 630.Secretario de 2ª categoría. Transcribiendo los nombramientos interinos de Secretarios, Interventores y Depositarios de Fondos de Administración Local. .Descargada el 1-1-2026  en https://revistasonline.inap.es/index.php/REALA/article/download/6717/6766/6944

[3] BOE Nº 145.19-5-1961, pág. 9261.

[4] BOE nº 142 de 14-6-1974 .BOE-A-1974-41701  Secretaría General del Movimiento, orden 11564 pág. 12333 ·”Cese de D. Claudio Novella Sánchez como subjefe provincial del Movimiento en Cuenca “

[5] Crónicas de la Placeta .Crónica XXXI. El instituto .Publicada en el muro de Facebook del autor el 30-9-2021

[6] COLLADO VAREA, RICARDO. Crónicas de la placeta. Crónica XXX. Publicada en su muro de Facebook el 30-9-2021







PUEDES DESCARGARTE TODO ESTE TRABAJO EN PDF DESDE EL SIGUIENTE ENLACE:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

cestudiosmarquesadomoya

HOMENAJE PÓSTUMO A D. CLAUDIO NOVELLA SÁNCHEZ BENEFACTOR DE LANDETE Y DE LOS PUEBLOS DEL MARQUESADO DE MOYA.PDF DESCARGABLE

  Mariano López Marin. Cronista Oficial de Salvacañete y Moya (Cuenca).Coordinador en su última etapa   de la Revista Moya de la Asociación ...